A tres semanas del congreso del Partido Popular de Cataluña, es un buen momento para reflexionar sobre la importancia que tiene esta cita para el futuro del partido y de todos los militantes. Este Congreso debe ser un punto de inflexión para conseguir algo que todos deseamos, que el PPC se convierta en un partido de gobierno también en Cataluña.
En nuestra sociedad existe una paradoja: cuando a los ciudadanos se les pregunta por cuestiones ideológicas sin atender a las siglas de los partidos, nos encontramos que muchos de ellos piensan como nosotros en cuestiones como la libertad económica, la seguridad, el control de la inmigración ilegal, la exigencia de mayor calidad en los servicios o la pluralidad lingüÃstica. En cambio, cuando en las preguntas aparecen las siglas PP, muchos de ellos nos rechazan. Para conseguir nuestros objetivos, tenemos que darle la vuelta a la percepción que tienen los ciudadanos de nosotros. Nos tienen que conocer para que vean cómo somos realmente, qué pensamos y que proponemos. Si no nos conocen es más fácil que se crean lo que otros dicen de nosotros.
Para ello es fundamental mejorar nuestra implantación territorial y nuestras relaciones con los sectores sociales. Debemos sumar todas las voces que en Cataluña creen en un proyecto común con España y representar la voluntad de una gran mayorÃa de catalanes que tienen el centro derecha como referencia, porque no se sienten ni socialistas, ni nacionalistas, y mucho menos independentistas.
El Partido Popular de Cataluña debe transmitir ilusión y esperanza a todos aquellos ciudadanos que tienen dudas sobre su futuro, empezando por los propios militantes.
El proyecto del Partido Popular de Cataluña no se puede construir en dos dÃas ni en dos años. Estoy convencido que podemos hacerlo, con una estrategia clara y unos objetivos definidos. Quiero que en los próximos años la sociedad catalana vea en el Partido Popular un referente polÃtico en el que confiar. Pero para que confÃen en nosotros tienen que conocernos.
Estamos ante una oportunidad histórica de hacer bien las cosas. Tenemos un proyecto claro, las mejores propuestas y firmes convicciones. Dejemos de hacer giros ideológicos que no nos llevan a ninguna parte y que desorientan a militantes y votantes. Centrémonos en el trabajo, en el dÃa a dÃa.
Para ello, el Partido Popular de Cataluña debe estar unido. No podemos permitirnos la división del partido ante los retos que hoy tiene la sociedad catalana. Como ya dije cuando presenté mi candidatura al congreso, somos un gran equipo, tenemos la gran suerte de tener más de 30.000 afiliados y quiero contar con todos ellos para encarar el futuro del partido.
Son muchos los militantes que nos reclaman una candidatura de integración para que el PPC no llegue partido en tres al Congreso de Barcelona. Yo estoy de acuerdo con ellos. Entiendo que es difÃcil tener que elegir entre tres personas que juntas podemos hacer más por este partido que separadas. Cuando presenté mi candidatura al congreso dije que querÃa ser el presidente de todos, que querÃa contar con todo aquél que quisiera trabajar para convertir a nuestro partido en un partido de gobierno, que las puertas del partido debÃan abrirse de par en par para todos aquellos que quieran engrandecer nuestro proyecto. Por eso convencà a Montserrat Nebrera para que se afiliase al PP y me ayudara a incorporar a nuevas personas a nuestro proyecto polÃtico. De la misma forma que no podemos permitirnos el lujo de prescindir de todos aquellos que, como Alberto Fernández, han trabajado duro para mantener vivo el proyecto polÃtico del PP en Cataluña. Mi intención es fortalecer el partido.
Desde entonces hasta ahora asà lo he intentado. Lo repetà el lunes pasado ante nuestro presidente Mariano Rajoy en el Foro Nueva EconomÃa en Madrid y lo sigo manteniendo ahora. He hablado con el resto de candidatos, también con los que piden ahora integración después de decidir presentar alternativas a mi candidatura. Por mi parte, no ha faltado ni faltará voluntad de consenso. Seguiré intentándolo hasta el próximo congreso nacional de mi partido. No quiero ni podemos permitirnos el lujo de que sea la dirección nacional, y no nosotros, la que resuelva nuestros problemas.
Estoy dispuesto a hablar con todos y asà lo he hecho desde que anuncié mi intención de seguir siendo presidente del partido. Estoy convencido de que podemos consolidar un programa y una estrategia conjunta para el PPC. Tiene que ser esto y no los intereses personales lo que nos aúne para forjar un proyecto ilusionante para el partido y para el conjunto de la sociedad catalana.

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14.06.08 @ 12:40